miércoles, 16 de noviembre de 2011

Buen festín...

Buscaron una de las mesas más apartadas de la terraza. Pidieron varias raciones, una mariscada de 80 euros y cuando habían dado cuenta de ella le dijeron a la camarera que habían quedado con hambre y que les trajese tres bugres de más de un kilo por pieza. «Se pusieron ciegos de marisco», resume Sergio Rodríguez Alonso, propietario del restaurante La Mar de Bien, de donde el sábado tres jóvenes se fueron sin pagar una factura de 401 euros. Pero la jugada maestra falló. Uno de ellos olvidó la cazadora en su rápida huida y cuando volvió a recogerla, lo esperaba la Policía. Pasó la noche en los calabozos.
«Estaban un poco entonados y se notaba que venían de doblete, pero en principio no sospechamos nada de que fuesen a marchar sin pagar. Si pensásemos eso, muchísimas veces tendríamos que pasar la factura cada vez que llevásemos un plato y no es plan...», comenta el hostelero en Cimadevilla.
Con la barriga llena de centollos, zamburiñas, cigalas, bugre, gulas y almejas emprendieron la fuga. «Cuando la camarera las fue a llevar los chupitos que habían pedido, ya no estaban». No estaban los protagonistas del ‘simpa’, pero sí la cazadora de uno de ellos «con su DNI dentro». Cuando los agentes del Cuerpo Nacional de Policía estaban tomando declaración a los afectados, hizo su aparición estelar el dueño de la chaqueta, de 24 años y origen colombiano. «Al verlo aparecer ya no dábamos crédito», recuerda Sergio Rodríguez. Fue detenido y trasladado a la Comisaría después de asegurar que no tenía dinero, ni tampoco la más remota intención de pagar la cuenta. Tiene antecedentes por tráfico de drogas y amenazas. Sus dos compinches aún no han sido arrestados, pero al parecer ya están identificados.
Se da la circunstancia de que los tres jóvenes habían salido la noche anterior a celebrar la despedida de soltero de uno de ellos. Quisieron festejarla por todo lo alto._Eso sí, gastando poco.

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